viernes, 10 de octubre de 2008

ADMINISTRADOR, PERO NO DUEÑO

La ecología en el plan de Dios



Respetar la naturaleza

Nos enseña la doctrina cristiana que el hombre ha sido puesto por Dios al frente de la creación para que la cuide y se sirva de ella para sus necesidades. Así lo podemos leer en el Génesis, donde se narra, en un lenguaje lleno de simbolismos y figuras, la creación del mundo y del hombre. Este principio fundamenta la relación del hombre con las cosas: debe cuidarlas y puede servirse de ellas; no sólo servirse de las cosas, sino también cuidarlas. Las cosas son de Dios y, por eso, el hombre es sólo administrador y dará cuenta de lo que se le ha encomendado.

En otras épocas, especialmente durante la revolución industrial, muchos han tratado la naturaleza como si pudieran explotarla indefinidamente, como si no se gastara, o como si no se estropeara. Esta mentalidad, que todavía abunda de hecho, aunque no tenga tantas manifestaciones externas, tiende a considerar la naturaleza como res nullius, es decir, como «propiedad de nadie»: y se relaciona con las cosas con una avidez sin medida; como se relaciona un niño con una tarta de chocolate. Entran «a saco» en la naturaleza -la saquean-, ante cualquier oportunidad, movidos por el deseo de sacar el mayor provecho, sin tener en cuenta el daño que causan.

Esta mentalidad resulta especialmente inmoral en nuestra época por dos razones. La primera, porque los medios para explotar y transformar la naturaleza son más poderosos que en ninguna otra; por eso, los daños son también mucho más graves. La segunda, porque tenemos una idea más exacta que en el pasado sobre la situación del mundo; sabemos, por ejemplo, que muchos recursos que utilizamos son limitados, que una parte es regenerable y que otra no; por eso, podemos deducir que algunos daños que se causan a la naturaleza son prácticamente irreparables. Esto origina una valoración moral, en cierto modo nueva, de las relaciones del hombre con la naturaleza. Ya no es posible mantener esa mentalidad depredadora, de res nullius.

La dignidad de las cosas


Las cosas tienen una dignidad; menor que las personas, pero la tienen. Y estamos obligados a respetarla. El respeto a la dignidad de cada cosa es el fundamento de la moral.

Precisamente porque tenemos inteligencia, podemos percibir la dignidad de las cosas que nos rodean y, por lo tanto, percibir también la obligación de respetarlas. Podemos y debemos servirnos de la naturaleza para satisfacer nuestras necesidades, pero respetándola inteligentemente, tratándola bien, como cuidamos la propia casa o el propio hábitat. Es absurdo y, en esa misma medida inmoral, que destruyamos la naturaleza que Dios nos ha confiado para cuidarla, y que es nuestro hábitat natural, nuestro lugar en el universo.

¿En qué consiste respetar la naturaleza? En primer lugar, hay que evitar destruirla. Es inmoral, por ejemplo, un uso indiscriminado de los recursos naturales que los agote; en ese sentido, como muy bien ha puesto de manifiesto Schumacher, hay mucho que estudiar y que decir sobre los recursos de la tierra que no son regenerables, como por ejemplo, los combustibles fósiles, pero también los ecosistemas donde viven muchos seres que no pueden subsistir en otra parte, etc.

Es inmoral desperdiciar sin sentido los recursos naturales escasos. Es inmoral el despilfarro de los recursos cuando, con un poco de cuidado o de esfuerzo, se podría pasar con menos. Es inmoral destruir, por el solo placer de destruir, cualquier cosa de la naturaleza. Son inmorales todos los descuidos y negligencias que tienen como consecuencia daños en la naturaleza. Y sería una inmoralidad grave causar un daño grave.

Reflejo de la bondad divina


Por otra parte, precisamente porque la naturaleza está a su cargo, el hombre debe tratar de paliar los efectos autodestructivos que se manifiestan en la misma naturaleza. En la naturaleza se producen también daños que surgen espontáneamente. En la medida en que puede advertirlos y evitarlos, tiene obligación de intervenir, porque la naturaleza le ha sido encomendada para que la cuide. Así, tiene que procurar salvar las especies que se extinguen (aunque sea por causas naturales); limitar en lo posible los daños de las catástrofes naturales (terremotos, incendios, erupciones volcánicas, inundaciones, plagas, etc.), el hombre está obligado a cuidar de la naturaleza, porque la naturaleza es su casa.

Pero hay una cuestión de fondo que va más allá de todas las consideraciones utilitarias. La naturaleza tiene en su con junto una dignidad peculiar que consiste en ser reflejo de Dios mismo. La belleza de la naturaleza es un reflejo de la bondad divina. Un reflejo que es necesario respetar, proteger y conservar.

La intervención del hombre en la naturaleza deja inevitablemente una huella de desorden, y cuando interviene sin cuidado, esa huella es enorme. Es sencillamente lo que llamamos basura. La actividad humana genera basura necesariamente. Pero cuando esa actividad es descuidada e irrespetuosa, lo produce en una medida desproporcionada y destructiva.

La basura es la naturaleza usada, que ha perdido su dignidad. En un sentido amplio, basura no es sólo el material que se encierra en unos sacos y cada noche recoge el servicio de limpieza; basura es también una cantera abandonada, un movimiento de tierras sin acabar, el escombro que producen las obras de una autopista y que quedan en sus márgenes, etc. Basura es toda huella del descuido humano en la naturaleza. Toda esa fealdad provocada por el descuido es una falta de respeto, un insulto a la creación. Rompe la belleza y la armonía que la naturaleza tiene, a veces quizá para siempre.

Las obras humanas están llamadas a añadir belleza a la creación pero no a quitársela. Hay una belleza que es fruto de la inteligencia humana y que se expresa en todas las bellas artes y en todas las técnicas. Hay belleza -o puede haberla en los paisajes urbanos y en la ordenación productiva de los campos; en las minas, en las canteras y en las autopistas. La inteligencia es capaz de generar orden y belleza.

Se necesita sentido de la proporción, porque nuestra actividad productiva sólo es capaz de generar orden, generando a la vez desorden: para construir un edificio bello se necesita remover toneladas y toneladas de materiales: no sólo para hacer los cimientos, sino también para preparar cada uno de sus elementos.

El consumismo


En el momento actual, el consumismo que existe en los países industrializados representa una amenaza sin precedentes para la naturaleza. Nunca se habían producido tantos bienes. Nunca se habían vendido tantas cosas. Y nunca había existido como ahora tantos problemas de excedentes. En muy pocos años, en los países más industrializados, hemos pasado de tener lo mínimo a tener demasiado. Pero lo peor es que las cosas se consumen, es decir, se gastan en una proporción también nueva. Muchas veces se usan y, en cuanto se tiene la oportunidad de cambiarlas por otra mejor, se tiran. Esto multiplica el número de bienes que es necesario producir y la manipulación de la naturaleza.

Es asombrosa la capacidad que tenemos los humanos de producir basura: en cualquier país industrializado, cada ciudadano genera diariamente varios kilos: esto da lugar a cifras fantásticas si se tiene presente el número de días del año, el número de años de vida, el número de ciudadanos de cada ciudad, el número de ciudades... Y es un problema completamente nuevo. En las culturas menos desarrolladas, y en las nuestras hace tan sólo unos decenios, se aprovechaba todo; no se tiraba nada: ni papel, ni envoltorios, ni cajas. En una cultura, en cambio, de abundancia y de excedentes de producción, la basura acaba siendo un problema obsesivo y delata una verdad muy simple: que el consumo de la naturaleza es excesivo.

Tomar conciencia de los problemas de la ecología lleva necesariamente a la conclusión moral de que hay que huir del consumismo. A nivel particular, la aportación que cada uno puede hacer es la de preferir un estilo de vida sobrio: no desear tener otras cosas superfluas o innecesarias; procurar que las que usamos duren lo más posible; preferir reparar las cosas viejas antes que cambiarlas; y disminuir todo lo posible la producción de desechos. Lo exige la naturaleza. Antes no lo sabíamos, pero hoy lo sabemos.

Estilo de vida sobrio


Cuando se goza de un cierto nivel de vida, la negligencia se puede encubrir en parte con el despilfarro: se cambian pronto las cosas que se han estropeado porque no se han sabido cuidar. Se cae en una mentalidad consumista, que cambia las cosas sin llegar a aprovecharlas, simplemente por al afán de usar cosas nuevas. Se trata de una mentalidad frívola, además de inmoral. Se deja deslumbrar por lo nuevo, sin llegar a apreciarlo realmente; viviendo siempre en la perspectiva de lo último, que parece mejor que todo lo anterior. Y es, al mismo tiempo, un símbolo de insolidaridad, por el contraste insultante de ese consumismo desbordante con la escasez de otras sociedades, donde muchos hombres viven en la miseria, desprovistos hasta de los bienes más elementales.

Evidentemente, hay un deseo de bie¬nes que es ordenado, porque necesitamos bienes para vivir: nos hace falta alimento, vivienda y tantas cosas útiles o amables que pueden hacer grata la vida. Pero hay un deseo desordenado. Y éste empieza cuando el afán de poseer pierde su sentido: cuando se desean cosas que no se van a utilizar: cuando se desean más cosas de las que se pueden disfrutar, cuando se desean tantas cosas que para disfrutarlas habría que dedicarles la vida entera y aún no bastaría.

Hay desorden cuando se quieren las cosas porque son bienes, pero no se llegan a disfrutar como bienes, sino que simplemente se acumulan; cuando no se saborean, sino que sólo se poseen; cuan¬do se deja llevar uno por la picadura del deseo sin llegar al gozo de la satisfacción. Hay desorden, por último, cuando la preocupación por tener y aumentar el número de cosas es tan grande, que no deja energías para ocuparse de los bienes superiores.

Para vivir bien, se requiere decisión y entrenamiento. Hay que decidirse y hay que acostumbrarse a poner límite al deseo de ganar, al capricho de comprar, al amor de poseer, al afán de aparentar, al estímulo de la envidia. Conviene proponerse un estilo de vida sobrio que contenga las fuerzas centrífugas de la voracidad.


Juan Luis Lorda
Sacerdote, Ingeniero Industrial y Doctor en Teología; profesor de Teología Dogmática y Antropología Cristiana, autor de numerosos ensayos de Teología y de diversos libros.
Gentileza de Arvo.net

martes, 30 de septiembre de 2008

Tribus urbanas, lugares de pertenencia



Cada vez son más los adolescentes que se suman a alguno de estos grupos y adoptan el look y el lenguaje de sus referentes.





Unos eligen el negro y otros, los colores. Algunos sólo buscan pasar inadvertidos y otros, ser vistos por millones. Están los que aman el deporte y los que no corren ni el colectivo, los que parecen felices por elección y los que se confiesan tristes practicantes. Lo cierto es que casi todos, sean floggers , emos, raperos, cumbieros, visual kei , gothic lolitas, antiemos, fox , góticos y antifloggers eligen el Abasto o la plaza del palacio Pizzurno como lugar de culto.
Cada vez son más los jóvenes que adoptan alguna de las llamadas tribus urbanas como grupo de pertenencia. Los especialistas estiman que entre el 20 y el 30% de los adolescentes se identifican hoy con alguna. "No podemos decir que toda la juventud esté tribalizada. Pero, a pesar de que son grupos pequeños, tienen una importante significación en la medida en que producen visibilidad e instalan modas, formas comunicativas y tendencias", explica Marcelo Urresti, sociólogo de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, que desde hace tres años dirige una investigación acerca de las nuevas tribus.
Agustina Vivero es un claro ejemplo. Tiene 17 años y en su fotolog se hace llamar Cumbio. Cuando "postea" una foto la gente se agolpa para comentarla. En un año y medio, su sitio fue visitado por 11 millones de usuarios y Nike la eligió para ser la cara de su campaña. Hoy organiza fiestas y sus amigos les cobran unos 600 pesos a los boliches sólo para estar.
Pero también están aquellos que prefieren el bajo perfil y que se alejan de cualquier estereotipo de violencia. Como Eva Sánchez, de 16 años, que vive en Pilar y hace un año se convirtió en gothic lolita. "Emulamos el estilo victoriano, con vestidos de encaje que se usan sobre un traje negro y con maquillaje gótico", contó a LA NACION, sentada frente al palacio Pizzurno. Esta tribu, de origen japonés -una de las últimas que llegaron al país-, se compone sólo por mujeres. Su actividad favorita es tomar el té en una plaza. "Todos tenemos una parte impura. Nosotras la caracterizamos vistiéndonos como chicas inocentes, para enfatizar que en realidad nadie lo es", sintetiza Eva.
Los emos son esos chicos de negro que se maquillan con fucsia y se tapan un ojo con el flequillo; los floggers combinan glamour con pantalones "chupines" y lentes de sol. Sin embargo, la identidad de tribu va más allá de la imagen.
"Hay cuatro pilares que sustentan la identidad de una tribu: una estética, el estilo de música, los lugares frecuentados y un lenguaje; eso, sobre la base de una ideología en común, que aunque muchas veces se enmascare como falta de ideología, siempre está allí, subyacente, ya que la no ideología es una ideología", apunta María José Hooft, responsable de la cátedra Subculturas Juveniles del Instituto Bíblico Río de la Plata, que acaba de publicar el libro Tribus urbanas , dirigido a líderes de iglesias, docentes y padres. Intenta evitar el "horror" que sienten los adultos cuando se enfrentan a un adolescente "tribalizado".
Algunas de las tribus son movimientos netamente locales. Tal es el caso de los floggers y los rolingas. "En todo el mundo hay seguidores de los Rolling Stones. En otras partes son Stones, pero acá además están los rolingas, que combinan su gusto por los Rolling con un fanatismo por bandas como Viejas Locas o expresiones del llamado rock chabón", explica Hooft. "También nos gustan Callejeros y La 25", acota Jonathan Mazzeo, de 15 años, "rolinga de alma", que tiene su propia banda de rock barrial.
Aaromm Cabrera (así pidió que se lo identificara) tiene 19 años y se inscribe entre los pioneros del movimiento flogger . "Hace un año y medio, Cumbio nos convocó a un grupo de amigos al Abasto porque venía un chico de Rosario. Nos juntamos un miércoles y éramos 30; a la semana nos volvimos a juntar y ya éramos 200, y al miércoles siguiente, casi 1000. Hoy, el Abasto es la iglesia flogger ... vamos todos los domingos", cuenta.
Mariana Sandoval, de 20 años, no se pierde un encuentro, aunque considera que el espíritu de tribu se fue perdiendo con la masividad. "Antes entraban a ver tus fotos. Ahora, es cuestión de firmar para ser popular", cuenta.
Yasmín Nazer tiene 19 años y es rastafari. "La gente nos identifica como los «drogones». En mi casa les costó aceptarlo. Pero bueno, después lo aceptaron. Yo, por ejemplo, decidí no fumar y todos me respetan. Somos una tribu muy abierta", cuenta.
Para Rodrigo Rojas Gacitúa, de 18 años, las cosas no fueron sencillas. Sobre todo, cuando vivía en Baradero y se convirtió en el primer gótico. "Mi papá no me entendía. Decía que era gay, que andaba en la macumba. Un día vi un documental y me sentí identificado... me dije «eso soy yo»", cuenta. Tiene media cabeza rapada y una melena. "Desde entonces vivo vestido así, yo soy así. A la gente no le gusta. Nosotros nos vestimos como los personajes de sus peores pesadillas, pero tenemos la valentía de mostrar esa cara de la sociedad", sostiene. Sólo apariencias...
Las fronteras entre tribus no son rígidas. De hecho, si uno aborda a algún adolescente tribalizado, no debe dejarse guiar por las apariencias.
Matías Laurel, de 22 años; Darío Pelozo, de 20, y Gabriel González, 16, explican por qué. "Nosotros hacemos hip-hop, pero cada vez es más difícil ponernos ropa que nos distinga, porque los cumbieros nos copian desde las zapatillas hasta las marcas de la ropa", dice Darío. Matías optó por coserse su propia ropa.
Nicolás González, de 15 años, es un emo "recuperado": un fox . "Antes era emo. Me había hecho por problemas personales. En la primaria nadie me hablaba, hasta que me hice emo y encontré amigos", aclara. Fox es otra tribu surgida como una "cruzada" en defensa de los emos, que en todo el mundo son atacados por otras tribus, entre ellas, las de cumbieros, floggers , punks o metaleros.
"Los que nos atacan no son las tribus sino las personas. Nos burlan, nos estigmatizan como seres tristes. Cuando subo al tren la gente se aleja de mí porque piensa que soy peligroso... es ridículo", dice Ezequiel Cavanesi, de 18 años, que es emo, cursa el CBC y quiere ser pediatra.
Florencia García es su novia, también emo. Le da un beso e imita al personaje del actor Diego Capusotto que encarna a un representante de esa tribu. Después, cuenta que su mamá "lo adora" a Ezequiel, y se le escapan dos lágrimas del ojo izquierdo. "Se puede ser emo y ser feliz", remata.
Por Evangelina Himitian De la Redacción de LA NACION

Menos del 50 por ciento ...



...de los adolescentes termina la secundaria


La cifra surge de un informe realizado por Unicef que se conoció en el marco de un seminario internacional sobre la situación educativa en Latinoamérica.


El ministro Tedesco sostuvo que la obligatoriedad del nivel medio sólo se podrá sostener "con una distribución equitativa de la riqueza"

El Seminario Internacional "Educación secundaria: Derecho, inclusión y desarrollo", que organizó Unicef, se extenderá hasta el jueves en la ciudad de Buenos Aires y tiene como meta debatir acerca de ese nivel de enseñanza, con participación de 50 expertos nacionales y extranjeros, entre ellos funcionarios y pedagogos de Argentina, Brasil y Chile, y adolescentes. En ese marco, surge un dato preocupante: sólo el 48,5 ciento de los adolescentes termina la escuela media y el 38 por ciento lo hace con sobreedad, según informó la representante de Unicef en el país, Gladys Acosta Vargas.El director regional de Unicef, Nils Kastberg, subrayó que América latina enfrenta como uno de sus grandes problemas que "la educación secundaria significa romper con la pobreza" y reiteró que "sin educación media no se puede terminar con la pobreza".Kastberg también señaló con preocupación que en Latinoamérica "el 29% de los jóvenes entre 15 y 25 años está fuera de la escuela y del trabajo" y destacó que, entre los "desafíos" que se imponen, está lograr "más progresos con una educación de entre 11 y 13 años, que termine con la segregación e incluya en la educación a todas las etnias y razas".El ministro de Educación de la Nación, Juan Carlos Tedesco, uno de los oradores en la apertura del foro, resaltó que la obligatoriedad del nivel medio "sólo se sostendrá con una distribución equitativa de la riqueza, que permita a todas las familias enviar a sus hijos a la escuela y garantizar que no tengan que enviarlos a trabajar prematuramente"."Una sociedad que declara la obligatoriedad de la educación secundaria necesita niveles de equidad", dijo Tedesco, y agregó que también requiere "esfuerzos del Estado en el financiamiento, en asegurar el equipamiento técnico de alta calidad" y en que "sus contenidos curriculares logren la cohesión de todas las clase sociales".Las leyes que imponen la extensión de los años de escolaridad, dijo Tedesco, no deben ser "para que los chicos estén más años aprendiendo lo mismo, sino para que aprendan lo que tienen que saber y tengan una formación integral y menos enciclopedista para definir su proyecto de vida".Tanto Tedesco como la secretaria de Educación Básica de Brasil, Maria do Pilar Lacerda, a pesar de algunos matices coincidieron en la carencia de "identidad" de la escuela media para dar respuestas "a las nuevas expresiones de la cultura juvenil", que hoy puebla las aulas. También sostuvieron que la curricula "tampoco evolucionó con las nuevas necesidades sociales y de cambios tecnológicos"."Hoy tenemos la globalización cultural, tribus urbanas, jóvenes pintados como Pokemón que conviven en el aula", sostuvo la ministra de Educación chilena, Mónica Jiménez, en tanto Tedesco instó a que la escuela "garantice la cohesión social" y admita "la nueva cultura juvenil que la da importancia a la imagen, el cuerpo, la tecnología y que pone mucho énfasis en el presente".

martes, 26 de agosto de 2008

El discurso sobre los jóvenes...


P. Marcelo González,
Doctor en Teología, Profesor, UCA, Máximo de los Jesuitas,
Claretianos de Córdoba
Época de transición epocal los nombres están en plena TRANSICIÓN. Nos debemos cuestionar si la palabra jóvenes es lo mejor para nombrarlos. En la transición epocal todos los “nombres” y reuniones pasan por un momento de transición. La era de reunir ya no es obvia.

I. El discurso sobre los jóvenes en un alto porcentaje habla más de los adultos que de los jóvenes.

Problema: ¿QUIÉN HABLA DE ELLOS?

En un marco así se toma posición.

Deberíamos partir de la idea de que cuando hablamos de los jóvenes NO SABEMOS DE LO QUE ESTAMOS HABLANDO. Es necesario romper las obviedades.

Porque:
a. La idea de juventud es bastante reciente. No va más allá de la guerra mundial. Es importante hacer una VISIÓN DIACRÓNICA. Hay diferencias a través del tiempo. Un error es poner a una época de juventud como paradigma, porque tendencialmente hablando se va a poner a la juventud de los 60 que venían del proceso de posguerra. Las juventudes que vienen después serán medidas por el modelo o patrón. Coincide que los jóvenes del 60 son los adultos de hoy, entonces… ¿quién hace el discurso? CLAVE: complejizar diacrónicamente las juventudes.
Las juventudes nacen en un momento de auge económico, porque en un momento donde cambia la forma de producir, hay que retrasar la entrada de las nuevas generaciones en el campo del trabajo.
Fenómeno BABY BOOM. Llegan al mundo una cantidad de niños y niñas desproporcionada.
¿Qué hacer?
Se produce una época de VACANCIA, se les permite a estos jóvenes estar un periodo sin trabajar y tiende a extenderse. Aumenta el momento de la capacitación.
b. LOS DERECHOS. El lenguaje jurídico crea la categoría jóvenes. Y hay derechos que se ejecutan diferentes. Hacen a las personas visibles.
c. LA INDUSTRIA CULTURAL. El mercado norteamericano crea como objeto de la producción de bienes a jóvenes, fundamentalmente la música, la ropa. En EE.UU aumenta diez veces en cinco años el consumo musical.

II. Para realizar un buen marco teórico es necesario salir del paradigma de una cultura de oro.

COMPLEJIZACIÓN DIACRÓNICA
RELACIÓN ENTRE JÓVENES Y ADULTOS

La imagen social de los jóvenes es una imagen fuertemente construida por los adultos.
El imaginario general de lo que es un joven, traído por el adulto, tiene muy poco que ver con lo que el joven está viviendo.

Los adultos tienen una cierta imagen de esta época, en general se podría decir que la imagen de esta época es de DECADENCIA. Por lo tanto, va a tomar posturas. Algunos van a decir “no hay remedio” hay que volver a lo “viejo conocido”

La salida FUTURISTAS tiende a resaltar todo lo positivo, y descartar o ignorar lo negativo. La fuga hacia delante tiene esta idea trivial de quedarse con las mejores cosas de la época y creer que todo el mundo puede hacer esto simplemente porque está disponible.

En general los adultos ponen en los jóvenes:
-EL MIEDO Y EL FUTURO. Se ponen en los jóvenes como un colectivo imaginario y los que están más cerca. Por lo tanto, es muy peligroso separar a los jóvenes de los adultos porque cuando los adultos hablan de los jóvenes están todos sus miedos y todas sus expectativas de futuro. Esto es clave para la juventud que queremos analizar porque la época de transición no sabe cómo va a ser el mañana.
El 80% de las cosas que se dicen de los jóvenes valen para los adultos.

Aquí está lo que se ha llamado vocación, que es un proyecto que abarca la totalidad y además es el aseguramiento de la reproducción social.
La inseguridad de un adulto es altísima, pero no hay lenguaje ni confianza para expresarlo por eso llegamos a decir: “los jóvenes no saben lo que quieren” y nosotros… ¿sabemos lo que queremos?

Solamente se les atribuye a los jóvenes que están interesados en el presente pero…¿quién mira a largo plazo?
Es más fácil declarar rasgos para los otros.
Los procesos de evolución de la maduración vocacional ha sido fenomenal, hay un largo camino, pero esto no se ha tematizado. Sólo cuando se adquiere confianza se logra decir “lo que creía antes, ya no lo creo más”
Hay mucha hipocresía ya que no se explicita el camino de maduración. Se prefiere volver a antiguas certezas pero ¿cuáles? todo este proceso queda en “cuestión personal”.
Para leer una crisis aparecen recursos:
PARES. La autoridad actual es la de aquel o de aquella que ya pasó por lo que me dice. Así se forman los colectivos
OFERTAS LATENTES. Mucha oferta de acompañamiento para las crisis. Por Internet blog, carteles “pare de sufrir”, etc

En general no hay un criterio… ¿quién es el primero o primera? ¿Cuál es el itinerario? Antes eran las maestras

Durante un tiempo, el dogma de los adultos sobre los jóvenes:
-EDAD DIFÍCIL.
-EDAD DE PAZ.
Siempre se imaginó la juventud como una etapa a pasar y que los jóvenes les gustaría dejar atrás. Una de las características del marco actual es que eso no pasa. Los jóvenes no quieren ser adultos o bien no tienen apuro. No lo ven como una edad que tengan que terminar rápido.
Esto representa un cambio de marco teórico. En muchos casos se esperaba que la edad difícil de los jóvenes sean unas, pero resultan ser otras.
Es un FLUJO CONTÍNUO, forma parte de un supuesto que puede ser cuestionable.

La metáfora es: La juventud no se legitima por sí, va a legitimarse cuando sea adulto, la típica pregunta “qué quiere ser cuando sea grande”. Al contrario, la juventud tiene peso por sí misma.
Este pensamiento merece trabajo a fondo.


III. Disminuyeron las mediaciones LA TRANSMISIÓN NO SE PLANTEA.

Durante siglos en España nadie se preguntaba quién enseñaba a rezar a las personas.
Recién allí se analiza que los procesos de transmisión suelen estudiarse cuando no funcionan. ¿Por qué ocurre esto? la mediación se hacía en el núcleo familiar y en el proceso de socialización primaria. En un determinado momento decidieron dejar fuera la religión en la infancia.
La vocación en general estuvo planteada como un proceso que suponía un largo itinerario., en cambio hoy no podemos suponer ni siquiera la socialización familiar.
Actualmente, cualquier lugar vocacional debería estar preparado para acompañar cualquier itinerario.
Se tiende a pensar que la transmisión exitosa tiene que ser una CLONACIÓN, esto significa que será exitosa cuanto más se parezca a mí.
La idea en una época de cambios es de no hacer CLONES, eso significa condenar el carisma transmitiendo siempre como antes.

La clonación HOY es una catástrofe.

¿Cuando tiene éxito nuestra TRANSMISIÓN?
¿CÓMO TRANSMITIR EL CARISMA HOY?
La idea es que una comunidad tiene que ser una escuela del cristianismo, porque muchas personas pueden llegar a una vocación específica sin itinerario cristiano. Hay pocos lugares donde un joven puede hacer una experiencia del cristianismo.

La escuela católica sigue presuponiendo que la religión católica es la mayoría. Del 88% el 18% tiene alguna práctica regular y de esos el 2% es practicante.
Se debe hacer un trabajo de no suposición ¿qué católico llega a un colegio salesiano?
El concepto mismo de católico es bastante crítico, ¿qué puede significar para un joven de 14 años ser católico?

En general, el trabajo espiritual del mundo juvenil es muy rico, pero hay muy pocas estructuras de lenguajes, es como si hubiera mucha agua y pocos canales. Basta ver la enorme creatividad del mundo juvenil en el ámbito de la creación digital.

(Con respecto a la distinción de católico / cristiano
La figura histórica que adquiere el cristianismo que tuvo una gran capacidad de responder a un contexto histórico, no tiene por qué repetirse clónicamente hoy)

IV. Características de la juventud contemporánea.

-Las transformaciones en la experiencia de Dios. Las culturas juveniles van a tender a crear MUNDOS DE AUTOREFERENCIA, que tienen pocos contactos del mundo adulto desde el punto de vista simbólico y que defienden como tales, lo construyen como mundos propios. Esto tiene mucha influencia en el lenguaje, en el espacio de personalización, en la corporalidad, en las formas organizativas.
Existe una fuerte necesidad de identificación y de flexibilidad identitaria.

Pareciera que todo este mundo autoreferencial está sujeto a la PRODUCCIÓN SIMBÓLICA. No sólo son activos sino que además dominan.

La idea de que los jóvenes están aislados, está presente en los padres, pero una de las originalidades de los espacios de socialización contemporáneos son los medios, SON VIRTUALES. El medio virtual los adultos lo utilizan para buscar información, en cambio los jóvenes lo utilizan para VINCULARSE. Es decir, existe una CONEXIÓN AFECTIVA.

La idea clave es pensar cómo funcionan el ESPACIO, EL TIEMPO, LOS VÍNCULOS lo que efectivamente los jóvenes hacen. Se debe volver al “campo”
EJEMPLOS: VIDEO CLIP un modo de armonizar imagen y sonido que es el inicio de un LENGUAJE.
Volver al campo es ver lo que efectivamente está haciendo el mundo juvenil.
Los jóvenes quieren identificación, es una necesidad, una búsqueda de estilo, los causes de esta búsqueda deben ser flexibles.

Relación máquina ser humano está entrando en un complejo fenómeno.

García Cantini, dice que a veces las personas ponen énfasis en que son diferentes, pero no se dan cuenta que existe desigualdad, algunos plantean que toda diferencia es desigualdad y finalmente, en el mundo contemporáneo es igual a estar conectado o no conectado.

V. CONECTARSE DESCONECTARSE
Tres significados dependientes entre si.
Se desconectan del mundo de los adultos y construyen su propio espacio.
Constituyen un espacio relacional
La música unplugged, desconectarse
Versatilidad del marco teórico.

¿Por qué volver al campo?
Por el problema de las constelaciones. En general, toda manera de nombrar que usamos están inscritas en una constelación o campo semántico.

¿En qué constelación trabaja la terminología Dios.?
Hay que trazar las constelaciones, itinerarios o trayectorias.

Si yo quiero saber cómo es la experiencia religiosa juvenil y parto del término Dios es probable que no entienda nada. Es probable que muchos jóvenes no pronuncien la palabra Dios y tengan una hermosa experiencia religiosa.
Entonces tampoco es útil la palabra RELIGIOSA, porque indica un modo de organizar la experiencia de Dios.

Hay que establecer primero una buena constelación, es decir, con qué realidades está asociado en el mundo juvenil lo que nosotros solemos llamar Dios.
Es muy probable que esté ligado a totalidad o conjunto, a la idea de orden, lo organizado.
Uno de los grandes problemas es que hay pocas experiencias de totalidad, priman las fragmentarias, las discontinuidades.
En otros términos, es probable que en una época la forma de tener una experiencia de totalidad sea por INTENSIDAD.
La idea de fragmento debe recibir una nueva dignidad los más conocidos en la forma de tratar los fragmentos son los arqueólogos que reúnen por intensidad en el fragmento. También los narradores son especialistas en fragmentos; tomando partes construyen una totalidad que no será una totalidad y el fragmento se reúne por el hecho mismo de narrar muchas experiencias religiosas.
Para llegar a la experiencia religiosa juvenil también se están utilizando las narraciones.El lenguaje tiene muchas funciones; una de ellas es la expresiva o poética, pero ¿para qué sirve narrar algo que yo quiero expresar? estrictamente no sirve para nada, sin embargo, crea una experiencia de unificación que no estaba antes de la expresión.
El tiempo que los jóvenes dedican a construir el grupo realiza la unificación.

Tercer elemento. hoy se analiza una cierta división, hay sectores que conciben a Dios como fácil y para otros difíciles.

En el mundo popular, el milagro es cotidiano, en la cultura de las clases medias es excepcional. Antropológicamente hablando significa que Dios es difícil, cuando estudia los milagros de las clases populares es distinto, los milagros ocurren siempre, llega a la conclusión que hay una matriz que lo sagrado está disponible cotidianamente. Dios es parte del escenario cotidiano y esto funciona en personas que no creen en Dios.

El mundo juvenil popular comparte la matriz de un Dios que puede actuar siempre. En cambio en la mayoría de nosotros, en la clase media, hay que hacer una enorme discusión para ver si Dios actúa.
No hay que partir del ateismo, mas bien hay muy poco agnosticismo. No parece ir por acá el problema.

VI. El peregrino y el convertido

D. Heriven Laser.¿? “El peregrino y el convertido” encuentra de los jóvenes franceses la imagen del peregrino y del convertido. Los jóvenes caminando por distintas experiencias de sentido, ninguna es el lugar de pertenencia. ¿Por qué es importante? Porque hay muchos jóvenes que no van a entender la pastoral vocacional como un elemento de pertenencia sino como un lugar para buscar.
Alguno ha llamado a esto “pertenencia múltiple”

¿Seremos capaces de construir comunidades de búsqueda de sentido, en donde las personas se queden?
La iglesia católica ha perdido el MONOPOLIO DEL SENTIDO Y DE LA RELIGIÓN
El mundo juvenil creció con una multitud de ofertas.

Uno de los elementos de la pastoral vocacional comunitaria es el “peregrino”.
Va a distinguir las dimensiones:
COMUNITARIA: NOSOTROS PERTENENCIA
ETICA: VALORES
CULTURAL: PATRIMONIO TRADICIONES
EMOCIONAL: IDENTIFICACIÓN

Las confesiones religiosas mantienen estas dimensiones juntas.
En los jóvenes que se convierten al cristianismo, ella encuentra la continuidad que suelen funcionar de a PARES QUE SON EL EJE Y LAS OTRAS SON SATÉLITES sin darles ninguna importancia.

-Ella dice que hay personas que combinan lo emocional con lo comunitario. Lo primero que se activa del cristianismo es la dimensión emocional, se activa la intensificación emocional de una experiencia juvenil, que con el correr del tiempo pasan a formar algún tipo de comunidad pero no se preocupan por los valores éticos de la comunidad.
-Lo cultural y lo comunitario. Los jóvenes se fascinan con el patrimonio cultural de una comunidad. La experiencia de pertenecer a un colectivo con una historia y pasan de la experiencia de encontrarse con un patrimonio y luego se queden en la comunidad.
Ej: cuando un grupo muy fuerte de jóvenes descubre la tradición católica francesa.

-El emocional ético. Comienzan por una emoción de angustia ante la injusticia y de allí realiza un compromiso ético con el aquí y el ahora.
Otros
-comunitario ético
-comunitario emocional

VII. Pastoral Modular
Ella da en el clavo en el pensamiento MODULAR. Habría que tratar de construir itinerarios típicos. Hacer un nuevo cuadro semántico de la palabra Dios.
Tener una pastoral modular, con algunas modificaciones posibles con ejes que van a pasar a primer plano a partir de la religiosa real.
Ej: muchas personas entran a un proceso vocacional con una causa que es secundaria al carisma. Como es el eje de entrada y como se van reconstruyendo los ejes posteriores.
¿Cuál es el patrimonio con el que llega? ¿Cuáles son los lugares de sentido donde los jóvenes están trabajando?
Que se den momentos de rica búsqueda sin canales ni lenguajes.

A partir de la experiencia francesa va a mostrar que hay momentos de la historia en que la gente EMIGRA SUS CREENCIAS.
En el campo de lo religioso es posible que se esté dando una búsqueda de sentido pero es probable que no haya lenguaje ni canales para expresarlo.

Piensen en todas las cosas que tienen que ver para que uno crea que le puede llegar una LLAMADA. No necesariamente tienen que ser auditivas, Israel ha privilegiado el oído, es probable que la única matriz no sea la vista.

Ejemplo: las confesiones actuales no pueden mantener juntas las cuatro dimensiones.
El cristianismo ya no controla el uso de sus propios símbolos, sino que flotan. Ej: el uso de la publicidad con el crucificado.